DIARIO INFORMACION 04-11-2007
El jefe de Urología abandona el hospital decepcionado por la situación del servicio
El doctor García López se marcha después de 30 años y afirma que los presupuestos son políticos y no sanitarios
M. J. MORA El jefe de Urología del Hospital General de Elche, Francisco García López, ha anunciado que esta misma semana abandona su puesto en el centro ilicitano, después de haber estado al frente del servicio durante 30 años. García López asegura que la situación en la que se encuentra sumida la sanidad pública en general y su servicio en particular le ha llevado a tomar la decisión de irse. «Ésta es una situación incómoda en la que uno no ve la luz. El servicio está cojo porque tenemos a dos profesionales de baja y a un tercero que se marcha del centro porque su plaza ha salido a concurso. A eso se suma mi marcha, con lo que el servicio se va a quedar con sólo seis de los diez profesionales asignados».
El responsable de Urología afirma taxativamente que «el profesional es el único que puede atender la patología del paciente, aunque todo es política y Valencia es la que decide, porque la autogestión que podría salvar la medicina nunca llega. No hay presupuestos para quirófanos, ni para personal, la gente no quiere operar por las tardes porque los incentivos no son atractivos y, lógicamente, la lista de espera no se acorta». Concretamente, la lista de espera de Urología para los casos que precisan intervenciones quirúrgicas se sitúa en unos cinco o seis meses, mientras que las demoras para las consultas, tanto en el hospital como en San Fermín, rondan el mes y medio.
García López reconoce que una de las trabas más importantes que sufre el servicio diariamente es el retraso en la concertación de las pruebas complementarias, donde las esperas sobrepasan varios meses. «Necesitamos un ecógrafo en cada consulta para avanzar en los diagnósticos, precisamos de espacios donde trabajar y la Unidad Integral Ambulatoria marcha a un ritmo lentísimo y es vital poder disponer de más quirófanos, pero todo va muy lento. Los presupuestos son políticos y no sanitarios. Esa realidad sitúa al profesional en una situación de desilusión porque la consideración hacia el médico ha desaparecido».
Pese al desánimo que imprime el jefe de Urología en sus manifestaciones, García López reconoce que, pese a todo, el servicio está bien dotado desde el punto de vista tecnológico. «Hemos sido pioneros en la litotricia y, de hecho, nuestra unidad ha sido referencia para toda la provincia durante muchos años. También hemos sido innovadores en la cirugía percutánea mínimamente invasiva y todo eso lo hemos podido hacer gracias al empuje y el tesón de un grupo de profesionales que teníamos la esperanza de que esto cambiaría en algún momento, aunque yo no veo la solución a medio plazo». En estos momentos, el hospital de Elche realiza una media de tres o cuatro sesiones de litotricia al día, lo que equivale a unas 500 intervenciones a lo largo del año, en las que se atiende no sólo a la población del Baix Vinalopó, sino también a los usuarios del sur de la provincia.
El responsable del departamento de Urología critica también el «descontrol» existente en cuanto a la asistencia a los congresos. «En los hospitales no hay una bolsa para gestionar estos desplazamientos que en estos momentos financian los laboratorios, con las consiguientes manipulaciones y la escasa rentabilidad científica que se extrae de muchos de ellos», concluye.
